Mickey Mouse
lunes, 06 de septiembre de 2010
En la sede del Parlamento Europeo en Bruselas hay un bar que se llama Mickey Mouse. No es broma ni una invasión americana en la capital de la Unión Europea. Es un simple nombre que recuerda al legendario personaje creado por Walt Disney, un lugar marcado por las discusiones, los enfrentamientos y más de un pacto decisivo en el devenir de Europa. Allí se reúnen los parlamentarios, los políticos, los burócratas europeos que son quienes al final determinan el futuro de los 27 países miembros de la UE. Walt Disney contó en algún momento que Mickey salió de su mente ?en una libreta de dibujo en un tren de Manhattan a Hollywood, en un momento en que la empresa de mi hermano Roy y mía estaba en el punto más bajo y el desastre parecía a la vuelta de la esquina?. Alguna frase parecida ha debido pensar más de un líder europeo mientras intentaba plantearse qué hacer con Europa en un momento de zozobra permanente. En España no podremos olvidar este 2010, año de todo tipo de reformas, de búsqueda de identidad de un país que ha perdido parte de su magia y que trata de recuperar sus objetivos como nación. Hoy la economía lo marca todo: medidas duras de ajuste, reforma laboral, de pensiones, fiscales? Un año difícil sobre todo para quien menos tiene y quien cuenta con menos apoyos. Se ha echado en falta más unidad entre los políticos, más responsabilidad común, recuperar ese espíritu de la transición que nos convirtió en un referente mundial (pocos países han cambiado tanto en tan poco tiempo). Y ahí ha estado Europa: primero para relanzarnos gracias a sus ayudas y al euro; y ahora para exigirnos responsabilidad y más agujeros en el cinturón. El problema es que el tiempo corre en nuestra contra, quedan menos minutos del partido y los rivales no olvidan su empeño por meternos goles. Es cierto que hay muchos ejemplos de nuestras fortalezas en el campo de las telecomunicaciones, de los bancos, de las empresas de energía? En el otro lado de la moneda, están las múltiples administraciones, la escasa investigación, el fracaso escolar. El panorama no es sencillo ni afable, y no nos queda otra que tomar decisiones duras en momentos complicados y asumir que somos menos ricos, o dicho de otra manera: no podemos gastarnos aquello que realmente nunca hemos tenido. Más vale pensar en afrontar riesgos y darnos una oportunidad. Y no podemos dejar en el camino a una ?generación perdida?, la de nuestros jóvenes, que padecen un 40 por ciento de paro, el mayor paro juvenil de Europa. Ya no es tiempo de soberbia ni de profetas. Toca juntarse y superar esta ?tormenta perfecta?. Después de un tsunami viene la reconstrucción, el esfuerzo y la innovación. ?Si puedes soñarlo, puedes lograrlo?, decía Walt Disney. Pues eso, todos a soñar y a trabajar.
Enlace de este artículo
Solidaridad
lunes, 17 de mayo de 2010
Dicen que somos un país solidario y es verdad. Ocupamos los primeros puestos en adoptar a niños, en trasplantes de órganos o en la ayuda solidaria a ONG. Esta leyenda es real y está basada en el trabajo bien hecho. El director de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz, siempre dice que el éxito se consigue con voluntad pero sobre todo con esfuerzo, con orden, con distribución de tareas, con especialización, con coordinación? En definitiva, también somos capaces de convertir en realidad el esfuerzo de muchas personas anónimas que sólo persiguen ayudar a los demás. Un ejemplo ha sido Haití. Un país francófono, con el que tenemos pocos vínculos, pero digno de analizar. No se sabe si ha sido por su pobreza de solemnidad (más bajo no se puede caer en cuanto a la falta de Estado), si por las imágenes retransmitidas por los medios de comunicación o sencillamente porque en estos momentos de crisis global antropológica es más necesario que nunca, la verdad es que los españoles nos hemos volcado. La Coordinadora de ONG para el Desarrollo de España estima que ya se han recaudado más de cien millones de euros procedentes de donaciones solidarias para ayudar a los damnificados por el terremoto de Haití que asoló el país centroamericano a primeros de este año 2010. Según estas estimaciones, las aportaciones anónimas que han recaudado más de 30 organizaciones superan las conseguidas por otras desgracias como la del huracán Mitch de 1998, o la del tsunami del sudeste asiático del 2004. La urgencia es inminente porque se acerca la época de lluvias en la zona y es más necesario que nunca que los haitianos recuperen un hogar. En este caso van a contar con una tecnología con patente española: nuestra Cruz Roja ha creado una vivienda fácilmente instalable, que aguanta los temporales y que puede convertirse en una casa permanente por el coste de una tienda de campaña grande. La ayuda humanitaria también es un proceso, un primer paso para fomentar la evolución de estas sociedades desmembradas. Ahora toca el momento de la recuperación, de la convivencia (en otros casos similares se ha fomentado la relación entre chavales que se han quedado sin familia), la educación, la formación de los adultos y sobre todo, la gestión adecuada de los recursos que han enviado tanto los gobiernos como las organizaciones sin ánimo de lucro. Es un reto coordinar este trabajo con el fin de movilizar a miles de refugiados, de huérfanos, de familias sin destino vital. Pero ahí están otras experiencias en otros países que han conseguido sacar adelante a varias generaciones de desamparados. Incluso en algunos países se crearon equipos de fútbol de aficionados para fomentar la disciplina, la integración, la ayuda? El deporte también es solidario.
Enlace de este artículo
José Luis
viernes, 07 de mayo de 2010
La vida es así. Te da mucho aunque también te quita todo, o casi todo. Porque el recuerdo y el trabajo siempre queda. El pasado 17 de abril fallecía, repentinamente, José Luis Fernández Iglesias, periodista especializado en temas de discapacidad y muy vinculado a esta publicación y al mundo que representa. Este año no habíamos podido coincidir en Salamanca, donde se celebra una jornada sobre ?mujer y discapacidad?. Él sí acababa de ir el 15 de abril y volvía a hablar de las ?utopías?? Su vehemencia era incombustible. Le conocí a finales de los años 90, cuando estaba vinculado a diversos medios de prensa, radio y televisión. Yo en ese momento trabajaba, primero, en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y luego, en la dirección de comunicación de la ONCE y en el 2002 surgió una oportunidad para incluir una sección en el programa ?Hoy por hoy? dirigido entonces por Iñaki Gabilondo en la Cadena SER. El nombre de esta sección, ?Ser capaces?, encajaba perfectamente con el perfil de José Luis: reivindicativo, profesional, informativo? Fue elegido para conducir esa sección y poco a poco fue abriéndose un hueco en las ondas, con el apoyo de Gabilondo, quien se implicó desde el principio con este apartado más ?social? de su programa y que luego nunca ha abandonado en otros espacios que ha dirigido. La presencia en una programa líder de la radio permitió a José Luis ser uno de los periodistas de referencia en los asuntos vinculados con la discapacidad y además, él incremento su actividad y buscó la manera de tratar la relación de la discapacidad con el cine, la moda, la mujer, el turismo, los medios de comunicación, la publicidad, la accesibilidad o la sexualidad. Organizó ciclos y jornadas; participó en seminarios y talleres; era miembro del Consejo Nacional de la Discapacidad; escribió una ?Guía de estilo sobre discapacidad? (hablamos mucho de ello porque Servimedia editó un poco antes una Guía más amplia sobre periodismo social, que también incluía la discapacidad); recibió el Premio Cocemfe, el Premio Imserso, el Premio Foro Justicia y Discapacidad? Una trayectoria amplia, diversa, que desarrolló con gran entusiasmo y entrega. No podré volver a coincidir con él en otra mesa redonda o no podremos discutir sobre la utilización de la lengua y la discapacidad, pero su labor, su esfuerzo quedará entre nosotros, a través de su obra y de su familia. Él era capaz de eso y de mucho más. Un abrazo y hasta siempre.
Enlace de este artículo
Violencia
lunes, 12 de abril de 2010
A veces los datos fríos no nos dejan ver el bosque de la realidad que cada uno vive diariamente en su hogar. El año pasado murieron 55 mujeres (más de una por semana de media) por razones vinculadas con esa situación social que hemos denominado violencia de género. Son demasiadas personas? Parece que por lo menos se va reduciendo este número de sucesos que hace unas décadas se llamaban ?crímenes pasionales?. ¿Se acuerdan de aquellas portadas de ?El Caso?? El problema todavía es el escaso número de denuncias: el 80 por ciento de las mujeres asesinadas no se atreven a hacerlo. Este panorama es común en toda Europa, de hecho apenas hay datos y no se conoce el número de muertes en la Unión Europea por este motivo. Por ello, España, que ha presentado su modelo para luchar contra la violencia de género, ha propuesto crear un Observatorio Europeo para analizar con detalle este tipo de homicidios. Hace dos años el Parlamento Europeo realizó un estudio con grupos minoritarios y llegó a una conclusión demoledora: el 80 por ciento de las mujeres con discapacidad sufren la violencia de su pareja o las de los cuidadores de la residencias. Esta deshumanización ?cosifica? a la mujer, la condena a sufrir, porque ?está acostumbrada?, y el violento sabe que no le va a denunciar. Juega con su papel agresivo y golpea cuando más daño hace. En España se están preparando dos estudios para analizar, por un lado, la discapacidad surgida de la violencia, y por otro, estos casos de agresión. De momento, se empieza a demostrar que generan consecuencia directas en el físico de la mujer, como la osteoporosis precoz? Los medios de comunicación también tenemos un papel determinante en este tipo de casos porque el 95 por ciento de la población europea conoce esta violencia a través de los medios; los vecinos no saben quién genera esa agresión cercana, es invisible, no hay un radar que alerte de estos casos, sólo ?pulseras antimaltrato?: en España, 225 mujeres víctimas de violencia de género poseen un dispositivo para detectar la presencia del agresor. De momento su uso es poco uniforme. Pero es un camino de denuncia. Como dice Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la Violencia de Género: ?Sólo la conciencia puede hacer visible aquello que permanece oculto a la percepción y sólo el compromiso en aumentar el conocimiento de la realidad puede derribar las barreras de la ignorancia?.
Enlace de este artículo
Sólo se muestran los 4 últimos artículos. Para leer más, consulta Histórico o Categorías.