Solidaridad
lunes, 17 de mayo de 2010
Dicen que somos un país solidario y es verdad. Ocupamos los primeros puestos en adoptar a niños, en trasplantes de órganos o en la ayuda solidaria a ONG. Esta leyenda es real y está basada en el trabajo bien hecho. El director de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz, siempre dice que el éxito se consigue con voluntad pero sobre todo con esfuerzo, con orden, con distribución de tareas, con especialización, con coordinación? En definitiva, también somos capaces de convertir en realidad el esfuerzo de muchas personas anónimas que sólo persiguen ayudar a los demás. Un ejemplo ha sido Haití. Un país francófono, con el que tenemos pocos vínculos, pero digno de analizar. No se sabe si ha sido por su pobreza de solemnidad (más bajo no se puede caer en cuanto a la falta de Estado), si por las imágenes retransmitidas por los medios de comunicación o sencillamente porque en estos momentos de crisis global antropológica es más necesario que nunca, la verdad es que los españoles nos hemos volcado. La Coordinadora de ONG para el Desarrollo de España estima que ya se han recaudado más de cien millones de euros procedentes de donaciones solidarias para ayudar a los damnificados por el terremoto de Haití que asoló el país centroamericano a primeros de este año 2010. Según estas estimaciones, las aportaciones anónimas que han recaudado más de 30 organizaciones superan las conseguidas por otras desgracias como la del huracán Mitch de 1998, o la del tsunami del sudeste asiático del 2004. La urgencia es inminente porque se acerca la época de lluvias en la zona y es más necesario que nunca que los haitianos recuperen un hogar. En este caso van a contar con una tecnología con patente española: nuestra Cruz Roja ha creado una vivienda fácilmente instalable, que aguanta los temporales y que puede convertirse en una casa permanente por el coste de una tienda de campaña grande. La ayuda humanitaria también es un proceso, un primer paso para fomentar la evolución de estas sociedades desmembradas. Ahora toca el momento de la recuperación, de la convivencia (en otros casos similares se ha fomentado la relación entre chavales que se han quedado sin familia), la educación, la formación de los adultos y sobre todo, la gestión adecuada de los recursos que han enviado tanto los gobiernos como las organizaciones sin ánimo de lucro. Es un reto coordinar este trabajo con el fin de movilizar a miles de refugiados, de huérfanos, de familias sin destino vital. Pero ahí están otras experiencias en otros países que han conseguido sacar adelante a varias generaciones de desamparados. Incluso en algunos países se crearon equipos de fútbol de aficionados para fomentar la disciplina, la integración, la ayuda? El deporte también es solidario.
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José Luis
viernes, 07 de mayo de 2010
La vida es así. Te da mucho aunque también te quita todo, o casi todo. Porque el recuerdo y el trabajo siempre queda. El pasado 17 de abril fallecía, repentinamente, José Luis Fernández Iglesias, periodista especializado en temas de discapacidad y muy vinculado a esta publicación y al mundo que representa. Este año no habíamos podido coincidir en Salamanca, donde se celebra una jornada sobre ?mujer y discapacidad?. Él sí acababa de ir el 15 de abril y volvía a hablar de las ?utopías?? Su vehemencia era incombustible. Le conocí a finales de los años 90, cuando estaba vinculado a diversos medios de prensa, radio y televisión. Yo en ese momento trabajaba, primero, en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y luego, en la dirección de comunicación de la ONCE y en el 2002 surgió una oportunidad para incluir una sección en el programa ?Hoy por hoy? dirigido entonces por Iñaki Gabilondo en la Cadena SER. El nombre de esta sección, ?Ser capaces?, encajaba perfectamente con el perfil de José Luis: reivindicativo, profesional, informativo? Fue elegido para conducir esa sección y poco a poco fue abriéndose un hueco en las ondas, con el apoyo de Gabilondo, quien se implicó desde el principio con este apartado más ?social? de su programa y que luego nunca ha abandonado en otros espacios que ha dirigido. La presencia en una programa líder de la radio permitió a José Luis ser uno de los periodistas de referencia en los asuntos vinculados con la discapacidad y además, él incremento su actividad y buscó la manera de tratar la relación de la discapacidad con el cine, la moda, la mujer, el turismo, los medios de comunicación, la publicidad, la accesibilidad o la sexualidad. Organizó ciclos y jornadas; participó en seminarios y talleres; era miembro del Consejo Nacional de la Discapacidad; escribió una ?Guía de estilo sobre discapacidad? (hablamos mucho de ello porque Servimedia editó un poco antes una Guía más amplia sobre periodismo social, que también incluía la discapacidad); recibió el Premio Cocemfe, el Premio Imserso, el Premio Foro Justicia y Discapacidad? Una trayectoria amplia, diversa, que desarrolló con gran entusiasmo y entrega. No podré volver a coincidir con él en otra mesa redonda o no podremos discutir sobre la utilización de la lengua y la discapacidad, pero su labor, su esfuerzo quedará entre nosotros, a través de su obra y de su familia. Él era capaz de eso y de mucho más. Un abrazo y hasta siempre.
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Violencia
lunes, 12 de abril de 2010
A veces los datos fríos no nos dejan ver el bosque de la realidad que cada uno vive diariamente en su hogar. El año pasado murieron 55 mujeres (más de una por semana de media) por razones vinculadas con esa situación social que hemos denominado violencia de género. Son demasiadas personas? Parece que por lo menos se va reduciendo este número de sucesos que hace unas décadas se llamaban ?crímenes pasionales?. ¿Se acuerdan de aquellas portadas de ?El Caso?? El problema todavía es el escaso número de denuncias: el 80 por ciento de las mujeres asesinadas no se atreven a hacerlo. Este panorama es común en toda Europa, de hecho apenas hay datos y no se conoce el número de muertes en la Unión Europea por este motivo. Por ello, España, que ha presentado su modelo para luchar contra la violencia de género, ha propuesto crear un Observatorio Europeo para analizar con detalle este tipo de homicidios. Hace dos años el Parlamento Europeo realizó un estudio con grupos minoritarios y llegó a una conclusión demoledora: el 80 por ciento de las mujeres con discapacidad sufren la violencia de su pareja o las de los cuidadores de la residencias. Esta deshumanización ?cosifica? a la mujer, la condena a sufrir, porque ?está acostumbrada?, y el violento sabe que no le va a denunciar. Juega con su papel agresivo y golpea cuando más daño hace. En España se están preparando dos estudios para analizar, por un lado, la discapacidad surgida de la violencia, y por otro, estos casos de agresión. De momento, se empieza a demostrar que generan consecuencia directas en el físico de la mujer, como la osteoporosis precoz? Los medios de comunicación también tenemos un papel determinante en este tipo de casos porque el 95 por ciento de la población europea conoce esta violencia a través de los medios; los vecinos no saben quién genera esa agresión cercana, es invisible, no hay un radar que alerte de estos casos, sólo ?pulseras antimaltrato?: en España, 225 mujeres víctimas de violencia de género poseen un dispositivo para detectar la presencia del agresor. De momento su uso es poco uniforme. Pero es un camino de denuncia. Como dice Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la Violencia de Género: ?Sólo la conciencia puede hacer visible aquello que permanece oculto a la percepción y sólo el compromiso en aumentar el conocimiento de la realidad puede derribar las barreras de la ignorancia?.
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Humor negro
martes, 06 de abril de 2010
En España disponemos de un organismo público que analiza con detalle nuestras debilidades y fortalezas, nuestras pasiones y temores, nuestras penas y alegrías, nuestra forma de ser. En este caso, revisa los datos de defunciones, según las causas, en el año 2008. El patrón no varía, y según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se mantienen tres orígenes fundamentales de fallecimientos: las enfermedades cardiovasculares, seguidas de los tumores y, a larga distancia, las afecciones del sistema respiratorio. Entre las tres se ?llevan? al 70 por ciento de los ciudadanos. ¿Hemos mejorado en estas enfermedades? Apenas nada, algo más de medio punto, aunque también es cierto que los tratamientos prolongan nuestra vida, y seguimos siendo, tras Japón, el segundo país más longevo del mundo. Y de hecho, la tasa de mortalidad ha descendido un 1,3 por ciento. Pero hay una llamada de atención: por sexos, se produjeron 186.677 fallecimientos de mujeres, lo que supone un aumento de un 1,3 por ciento con respecto al año anterior, mientras que las defunciones de hombres se situaron en 199.647, un 0,7 por ciento menos. El cáncer de mama se mantiene como uno de los principales peligros para la mujer, aunque el tumor que más crece entre ellas es el cáncer de bronquios y pulmón. La triple combinación de trabajo fuera de casa, estrés y tabaco tiene demasiadas consecuencias para la salud. La buena noticia, los accidentes de tráfico han mantenido una tendencia acusada a la baja. Ahora hay que preocuparse por los denominados accidentes ?in itínere?, entre el domicilio y el trabajo, que mantienen una elevada estadística (el uso del transporte público, fundamental). Y los suicidios pasan a ser la primera causa de muerte no natural, toman el relevo de los accidentes de tráfico. Este asunto requiere un análisis pausado de autoridades públicas, privadas, especialistas y medios de comunicación. No se puede admitir que 3.421 personas mueran en estas circunstancias. Algo estamos haciendo mal. En este mapa ?negro? de España también destaca el crecimiento del alzhéimer, casi un 70 por ciento corresponde a mujeres. Una patología con más de 10.000 fallecimientos y que también necesita un tratamiento integral para el enfermo y para sus familiares. En cuanto a la distribución geográfica, la mayor tasa de fallecidos está vinculada con las zonas con una población más envejecida: por este orden, Asturias; Castilla y León; y Galicia. Las más bajas, Canarias, Melilla y Madrid, comunidades con una población más joven. Lo positivo: nuestros abuelos siguen cumpliendo más de 80 años. Siempre puede haber mala suerte, pero en este asunto tan determinante, partimos de una buena posición. Por lo menos en las estadísticas, parecemos un país con humor, ¿o de risa?
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